La incorporación de maíz con destino a grano comercial registró un progreso semanal de 5,6 puntos porcentuales y alcanzó el 11,1% de las 8,4 millones de hectáreas previstas. En el Centro-Este de Entre Ríos ya se completó el 58,3 % de la superficie estimada, un nivel acorde con los registros históricos para este momento en ciclos bajo influencia de El Niño.
De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la recolección correspondiente a la temporada 2025/26 llegó al 98,2% del área apta. Aunque las tareas permanecieron demoradas frente al promedio de la serie, el buen tiempo de las últimas semanas permitió ingresar en los cuadros del sur de la región productiva, donde se concentraban los principales retrasos.
Si las condiciones favorables se mantienen, la cosecha podría concluir durante los próximos días. Los rendimientos relevados se ubicaron en línea con las expectativas y permitieron sostener la estimación nacional en 64 millones de toneladas.
Por su parte, el girasol sumó 3,2 puntos porcentuales durante la última semana y cubrió el 26,6% de los 3 millones de hectáreas calculados para el ciclo. El mayor movimiento se observó en el Centro-Norte de Santa Fe, donde la implantación avanzó 23 puntos y alcanzó el 73 % del área.
En el NEA, los cuadros más adelantados comenzaron a transitar el estadio de botón floral y la totalidad de la superficie conservó una condición buena. El cultivo también mostró una evolución favorable y adecuada disponibilidad hídrica en el Centro-Norte santafesino y cordobés, mientras que las labores todavía no comenzaron en las zonas del sur.
Los cereales invernales mantuvieron su potencial
En el caso del trigo, la mitad del área implantada alcanzó la etapa de encañazón o fases posteriores y un 16% ingresó en espigazón. El 97,5% presentó una condición entre normal y excelente, al tiempo que el 87,7% dispuso de reservas de agua calificadas entre adecuadas y óptimas.
Las heladas registradas en el centro-sur agrícola solo provocaron afectaciones foliares puntuales. En el sudeste bonaerense, donde el 75% de los lotes permaneció en pleno macollaje y el 10% llegó a encañazón, toda la superficie mantuvo una situación hídrica favorable. No obstante, continuaron los tratamientos preventivos contra mancha amarilla y roya.
Por su parte, el 76% de la cebada permaneció en macollaje, otro 15% ingresó en encañazón y el 99% se ubicó entre normal y buena. Tampoco se detectaron perjuicios importantes por el frío en el sudoeste de Buenos Aires, el sur de La Pampa y el sudeste bonaerense, aunque siguieron las aplicaciones de fungicidas ante la presencia de condiciones predisponentes para roya amarilla, mancha amarilla y mancha en red.
El escenario refleja un comienzo favorable para la campaña 2026/27, aunque las necesidades de lluvias en sectores clave podrían condicionar el avance de las labores y el potencial de los cultivos. La evolución del clima durante las próximas semanas será determinante tanto para sostener la implantación de la gruesa como para acompañar las etapas críticas de los cereales de invierno.
