El conflicto entre Rusia y Ucrania volvió a condicionar el mercado global de cereales. La falta de suministros desde el Mar Negro llevó a los compradores a recurrir a Francia, Australia y la Argentina, lo que sostuvo las cotizaciones al inicio de la semana, aunque las expectativas de una salida diplomática impulsaron una toma de ganancias y frenaron la suba hacia el cierre.
De acuerdo con el último informe realizado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, en la Argentina los precios alcanzaron sus niveles más altos, pero esa mejora todavía no logró acelerar las decisiones comerciales de los productores. A su vez, las buenas perspectivas productivas y el importante saldo exportable de la campaña anterior mantienen una oferta considerable.
En este contexto, aún se espera el informe de oferta y demanda mundial que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicará el 11 de septiembre. Para el maíz, Pro Farmer y otros analistas privados anticipan un recorte en la estimación de producción norteamericana porque la condición de los cultivos estadounidenses se estabilizó por debajo de los registros de los últimos dos años. Este escenario permite proyectar buenos rindes, aunque sin llegar a resultados récord.
Por su parte, Europa continuó reduciendo sus previsiones productivas, lo que incrementaría sus necesidades de importación, mientras la falta de envíos ucranianos sumó presión alcista. Sin embargo, las posiciones compradas récord de los fondos especulativos indicarían que gran parte de estas señales ya fue incorporada a los precios, que encontraron fuertes techos en las últimas ruedas.
En la Argentina, la cosecha se aceleró y entró en su tramo final, con un buen ingreso de camiones a Rosario y más operaciones con precio definido. La menor presión sobre los puertos de UpRiver y el exigente programa de embarques podrían sostener las cotizaciones, mientras el inicio de la nueva siembra y los valores favorables adelantaron la comercialización del próximo ciclo.
La soja entre la duda y la demanda
El próximo reporte estadounidense también genera incertidumbre para la soja, ya que el deterioro registrado por los cultivos durante el último mes alejó la posibilidad de rindes históricos, aunque las estimaciones privadas prevén que la producción se mantenga en los volúmenes informados en agosto. Sin embargo, las exportaciones y la molienda norteamericanas continuaron mostrando solidez.
Además, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos autorizó a pequeñas refinerías exenciones al corte obligatorio con biodiésel por el doble de lo esperado por los operadores. Esa flexibilización sería compensada con mayores exigencias para las grandes compañías durante 2026 y 2027.
A largo plazo, Brasil proyecta un leve crecimiento de la producción y buenas lluvias en el sur por efecto de El Niño, aunque el centro-norte podría recibir precipitaciones inferiores a las normales. Por su parte, la presentación de nuevas declaraciones de exportación reactivó la demanda en la Argentina, aunque el nivel acumulado de compras resulta favorable, el principal desafío será concretar más negocios con precio fijado y garantizar el ingreso de la mercadería a los puertos.
