Contra la Polilla de la Vid

Inician la segunda etapa de control contra la Lobesia botrana

El Iscamen comenzó la entrega de insecticidas específicos para combatir la primera generación de Lobesia botrana en el oasis Este. El operativo contempla dos aplicaciones sobre 47.500 hectáreas y productos compatibles con producción orgánica para otras 7.500 hectáreas.

21 Sep 2026

La provincia de Mendoza avanza con el operativo de control de Lobesia botrana correspondiente a la campaña 2026/27. El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) puso en marcha la segunda de las cuatro etapas de asistencia previstas para esta temporada, con foco en el control de la primera generación de la plaga. En esta instancia, el programa alcanza a más de 1.800 productores del oasis Este, con asistencia mediante insecticidas específicos para el tratamiento de los viñedos. La superficie involucrada supera las 23.000 hectáreas de vid. La nueva etapa complementa la primera acción realizada previamente, que consistió en la entrega y colocación de difusores de feromonas para interferir en el apareamiento de la plaga y reducir sus posibilidades de reproducción.

Dos aplicaciones para controlar el primer vuelo

La estrategia provincial está diseñada de acuerdo con el ciclo biológico de Lobesia botrana, la fenología de la vid y la dinámica productiva de cada región. Para el control de la primera generación se establecieron tres instancias de asistencia: la distribución de difusores de feromonas, la entrega de insecticidas específicos y, posteriormente, la realización de tratamientos aéreos. En esta segunda etapa, los productores recibirán productos destinados a realizar dos aplicaciones correspondientes al primer vuelo de la plaga. En conjunto, ambas intervenciones contemplan una superficie de asistencia de 47.500 hectáreas. Los insecticidas previstos son de bajo impacto ambiental, categoría IV (banda verde), y estarán destinados al manejo de la plaga dentro de una estrategia que combina las herramientas aportadas por el Estado con los tratamientos que deben realizar los productores en sus propios establecimientos.

En conjunto, ambas intervenciones contemplan una superficie de asistencia de 47.500 hectáreas. Los insecticidas previstos son de bajo impacto ambiental, categoría IV (banda verde), y estarán destinados al manejo de la plaga

También habrá asistencia para producción orgánica

El operativo contempla además las particularidades de los sistemas productivos que requieren productos específicos. En ese sentido, se prevé la entrega de insumos compatibles con sistemas de producción orgánica, que alcanzarán una superficie de aproximadamente 7.500 hectáreas. La diferenciación de las herramientas de control permite adaptar la estrategia sanitaria a los distintos sistemas de producción y sostener el manejo de la plaga sin dejar de lado las condiciones particulares de cada establecimiento.

Mendoza refuerza el control de la polilla de la vid con drones, aviones y feromonas

Un programa que alcanzará a 9.000 productores

La campaña 2026/27 es financiada con fondos provinciales y es ejecutada por el Iscamen junto con el Ministerio de Producción de Mendoza. En el conjunto de sus cuatro etapas, el operativo provincial prevé beneficiar a más de 9.000 productores y unas 130.000 hectáreas de vid. El esquema se estructura de acuerdo con los distintos momentos del ciclo de Lobesia botrana. Para la primera generación se combinan los difusores de feromonas, los insecticidas y los tratamientos aéreos. Para el segundo vuelo de la plaga, en tanto, están previstas aplicaciones aéreas de feromonas pulverizables mediante aviones y drones. De esta manera, el programa incorpora diferentes tecnologías de aplicación para intervenir en momentos estratégicos del ciclo de la plaga.

Para el segundo vuelo de la plaga, en tanto, están previstas aplicaciones aéreas de feromonas pulverizables mediante aviones y drones.

El control requiere coordinación

Desde el organismo sanitario remarcan que la asistencia provincial forma parte de una estrategia que requiere también la participación activa de los productores. La entrega de insumos y los tratamientos realizados por la provincia deben complementarse con los tratamientos intraprediales que corresponden a cada establecimiento. La coordinación de las distintas acciones resulta clave para evitar que la plaga avance entre viñedos y reducir la presión sanitaria sobre la producción. La Lobesia botrana representa una de las principales amenazas sanitarias para la vitivinicultura, ya que sus larvas afectan directamente los racimos y pueden generar pérdidas productivas y daños que además favorecen la aparición de enfermedades.

Con el inicio de esta segunda etapa, Mendoza vuelve a poner en marcha una estrategia de control basada en seguimiento del ciclo de la plaga, asistencia a productores y combinación de herramientas químicas, biológicas y tecnológicas, con el objetivo de proteger una de las principales actividades agrícolas de la provincia.

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