Los Estados miembros de la Unión Europea aprobaron una propuesta de la Comisión Europea para destinar 73 millones de euros de la reserva agrícola a Italia, con el objetivo de compensar a productores ganaderos afectados por brotes de gripe aviar y peste porcina africana (PPA). Del total aprobado, 61 millones de euros serán destinados al sector avícola y de producción de huevos, mientras que otros 12,5 millones de euros corresponderán a productores porcinos. La primera partida busca compensar las pérdidas sufridas por productores de aves y huevos en las zonas italianas afectadas por brotes de gripe aviar registrados entre septiembre de 2022 y marzo de 2025. En el caso del porcino, los fondos estarán dirigidos a las explotaciones ubicadas en áreas afectadas por la peste porcina africana entre el 1 de noviembre de 2024 y el 30 de abril de 2025.
Del total aprobado, 61 millones de euros serán destinados al sector avícola y de producción de huevos, mientras que otros 12,5 millones de euros corresponderán a productores porcinos.
Compensar el impacto de las medidas sanitarias
Las ayudas tienen como finalidad cubrir parte de las pérdidas económicas provocadas por las medidas implementadas para prevenir y controlar la propagación de las enfermedades animales. Entre las consecuencias de estos protocolos sanitarios se encuentran restricciones a los movimientos de animales, medidas de control en las explotaciones y otras acciones destinadas a contener los focos y reducir el riesgo de propagación. Los recursos serán financiados con cargo a la reserva agrícola de la Unión Europea, un mecanismo destinado a responder ante situaciones que generan perturbaciones o pérdidas extraordinarias en el sector agropecuario. De acuerdo con el esquema aprobado, Italia deberá efectuar los pagos a los productores antes de finales de mayo de 2027.
Respaldo al sector ganadero europeo
Desde la Comisión Europea señalaron que la medida constituye una nueva muestra del respaldo comunitario a los productores frente al impacto de las enfermedades animales. El objetivo no se limita a compensar las pérdidas ocasionadas por los brotes, sino también a contribuir a la resiliencia y competitividad de las cadenas europeas de producción de huevos, avicultura y porcino. La decisión pone nuevamente el foco en el impacto económico que tienen las enfermedades animales sobre las producciones intensivas, donde las medidas de bioseguridad, sacrificio sanitario, restricciones comerciales y limitaciones de movimiento pueden generar pérdidas significativas incluso cuando el brote queda circunscripto a determinadas zonas. Con los €73 millones aprobados para Italia, Bruselas busca amortiguar parte de ese impacto y sostener la capacidad productiva de sectores considerados estratégicos para el abastecimiento agroalimentario europeo.
