Con la pelota ya rodando, el Mundial no solo nos hace mirar los partidos de la fase de grupos, sino también el mapa de los negocios globales. Y si hay un terreno donde la Argentina viene jugando un partidazo, es en el de las naciones anfitrionas. Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) revela que el intercambio comercial con el bloque T-MEC (Estados Unidos, México y Canadá) rompió récords históricos el año pasado, consolidando la mayor participación en nuestras exportaciones de los últimos 20 años.
Como dato de color, este acuerdo trilateral que hoy une a las sedes mundialistas se firmó justamente en Buenos Aires en 2018, como un evento paralelo al G20. Quién iba a decir que años después, esos mismos tres países serían el escenario del torneo y, a la vez, socios comerciales de primer nivel para nuestro país.
Estados Unidos: el delantero estrella de la energía
El gran motor de este récord con el norte del continente es Estados Unidos. La potencia norteamericana se lleva más del 80% de las exportaciones argentinas hacia el bloque, traccionadas por el impresionante desempeño de la energía argentina, que se convirtió en la gran protagonista del negocio. Además, las empresas estadounidenses no solo compran: EE. UU. se mantiene firme como el principal país aportante de inversión extranjera directa en la Argentina.
Canadá: récord minero y negociaciones en marcha
Si miramos a Canadá, el vínculo atraviesa un momento excelente: en 2025, la inversión de capitales canadienses en nuestro país tocó máximos históricos, consolidando a esa nación como el segundo inversor más importante en la minería argentina. Pero la relación promete ir por más: a finales de mayo de este año se llevó a cabo la décima ronda de negociaciones entre el Mercosur y Canadá para avanzar hacia un acuerdo de libre comercio, lo que podría abrir la cancha a todavía más oportunidades.
México: autos, aceite y la mística del '86
Para cerrar el tridente de sedes está México, un socio con el que tenemos lazos diplomáticos desde 1888. El país azteca no solo nos trae el hermoso recuerdo de coronarnos campeones mundiales en 1986, sino que en el día a día es un aliado estratégico para el sector automotriz argentino y un comprador cada vez más fuerte de nuestros complejos oleaginosos.
Así, mientras el equipo va por la cuarta coronación de gloria, los números de la Bolsa de Rosario demuestran que en el tablero del comercio exterior con los organizadores del torneo, Argentina ya está jugando en las ligas mayores.
