El partido que se disputará este martes 14 de julio en Dallas, definirá al primer finalista de la Copa del Mundo. Además, el encuentro reunirá no solo a dos potencias futbolísticas, sino también a dos países líderes en la generación de valor agropecuario, aunque con fortalezas productivas tan diferentes como sus estilos de juego.
Según las estimaciones de la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat), Francia encabezó en 2025 el valor de la producción agropecuaria de la Unión Europea, con 90.800 millones de euros. Mientras que España ocupó el tercer lugar, prácticamente igualado con Italia, al alcanzar los 73.900 millones. Y entre ambos explicaron cerca del 30% del total comunitario.
Este liderazgo se sostuvo sobre una extensa base territorial, ya que en 2023 los franceses contaban con 27,2 millones de hectáreas agrícolas utilizadas, equivalentes al 17,4% de toda el área relevada en la UE. Mientras los españoles aparecían inmediatamente detrás, con 23,5 millones y una participación del 15%.
En cuanto a las principales producciones, el seleccionado de Kylian Mbappé representa a una nación con especial peso en cereales, bovinos, leche y vitivinicultura. De hecho, durante 2024 concentró el 22,9% del rodeo vacuno del bloque y produjo el 20% de su carne bovina, el mayor porcentaje entre los Estados miembros.
Mientras que el país representado por Lamine Yamal sobresalió por los cultivos mediterráneos, la horticultura y la ganadería porcina y ovina. En 2024 reunió el 26,2% de los cerdos y el 23,8% de las ovejas comunitarias. Además, cosechó 4,6 millones de toneladas de tomate y 7,8 millones de toneladas de aceitunas destinadas a elaborar aceite.
El agro argentino también jugó su partido comercial
La relación de la Argentina con ambos países europeos tiene un marcado componente agroindustrial. En el caso de España, el país compra principalmente pellets de soja, que llegaron a representar el 48% de los envíos nacionales hacia ese destino, seguidos por langostinos, aceite de soja, filetes de merluza, aceite de oliva y calamares.
Mientras que Francia también recibe pellets de soja, maní, vieiras, semillas de girasol y porotos. Sin embargo, en su caso se sumaron carne vacuna, limones, peras, miel, vinos, pescados y mariscos, aunque varios todavía conservan margen para ampliar su participación en ese mercado.
No obstante, el intercambio con ambos países no se limita a la venta de alimentos. En el caso francés, el sector agroalimentario concentró el 13% de sus inversiones directas en el país, mientras que España sostuvo presencia en actividades como la pesca y los servicios vinculados al financiamiento de empresas.
En Dallas, el control de España y la potencia ofensiva de Francia escribirán un nuevo capítulo del enfrentamiento entre dos países, que en su última gran batalla dejó a la selección francesa fuera de la Eurocopa 2024. Fuera de la cancha también representarán dos modelos agropecuarios de peso, el liderazgo ganadero y cerealero francés frente a la diversidad mediterránea española.
