La campaña agrícola 2026/27 empieza a tomar forma en la región núcleo con una estrategia que refleja el peso que las perspectivas climáticas tienen sobre las decisiones de los productores. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, ya comenzó la siembra de maíz en algunos sectores y, en determinadas zonas, las labores se están adelantando hasta dos semanas respecto de las fechas habituales. La explicación está en el escenario climático proyectado para los próximos meses: la posibilidad de un "Niño" fuerte a muy fuerte, con lluvias intensas y olas de calor durante enero, está llevando a los productores a modificar el calendario de implantación para intentar posicionar al cultivo en una ventana más favorable. La superficie sembrada con maíz ya alcanza el 3% del área intencionada, un nivel considerado inédito para las últimas cinco campañas.
La posibilidad de un "Niño" fuerte a muy fuerte, con lluvias intensas y olas de calor durante enero, está llevando a los productores a modificar el calendario de implantación para intentar posicionar al cultivo en una ventana más favorable.
En Carlos Pellegrini, los técnicos describieron la situación como la siembra más temprana que recuerdan. Habitualmente, el maíz comienza a implantarse después del 10 o 15 de septiembre, cuando la temperatura del suelo supera los 12 °C. Sin embargo, este año algunos productores decidieron anticiparse ante el riesgo de que lluvias intensas posteriores compliquen las labores. En María Susana, por ejemplo, se prevé comenzar alrededor del 1° de septiembre, unos diez días antes de lo habitual. En San Pedro también existe intención de adelantar las labores, mientras que en Junín se apunta a iniciar alrededor del 15 de septiembre, frente a una ventana tradicional que comienza cerca del 20. En el sudeste cordobés, en cambio, las bajas temperaturas todavía mantienen a las sembradoras en espera.
Más tecnología para aprovechar el agua
La expectativa de una campaña con mayor disponibilidad hídrica también está modificando la estrategia tecnológica. El informe señala que los planteos de alta y muy alta tecnología ganan protagonismo, especialmente mediante una mayor utilización de fertilización nitrogenada. En distintas zonas se proyectan dosis superiores a las de campañas anteriores. En Bigand, por ejemplo, se evalúan aplicaciones de entre 120 y 140 unidades de nitrógeno, aunque existe cautela por el riesgo de lavado ante lluvias abundantes. El manejo de la semilla también aparece como un punto clave. Técnicos y productores remarcan la necesidad de utilizar materiales de buena calidad para lograr una implantación eficiente, especialmente en un escenario donde una eventual helada podría afectar tanto al trigo como al maíz temprano. La intención de siembra presenta además diferencias regionales. En Carlos Pellegrini se estima un incremento del 10% respecto de la campaña anterior, mientras que en Bigand se proyecta una superficie similar o incluso un crecimiento de entre 3% y 5%.
El trigo, muy bueno pero demasiado adelantado
Mientras el maíz acelera su ingreso a los lotes, el trigo atraviesa un momento productivo favorable. El 98% del área de la región núcleo se encuentra entre condiciones muy buenas y excelentes: un 73% está en estado muy bueno y otro 25% en condiciones excelentes. Solo el 2% se ubica en la categoría buena. Sin embargo, el desarrollo fenológico está adelantado. El 65% del área se encuentra en pleno macollaje y un 33% ya ingresó en encañazón. Los técnicos estiman que el cultivo presenta un adelanto de entre 10 y 15 días respecto del comportamiento habitual. Ese adelantamiento puede convertirse en un factor de riesgo si se combina con eventos meteorológicos adversos. La evolución acelerada del cultivo reduce, en algunos casos, las posibilidades de recuperación frente a daños. Además, comienzan a aparecer enfermedades. En algunas zonas ya se detectó roya, mientras que la humedad mantiene elevada la preocupación por la evolución de enfermedades como fusariosis.
En algunas zonas ya se detectó roya, mientras que la humedad mantiene elevada la preocupación por la evolución de enfermedades como fusariosis.
Una fuerte manga de granizo golpeó al trigo
El principal golpe climático de la semana llegó por otra vía. Una intensa manga de granizo afectó sectores del noroeste de Córdoba, centro-sur de Santa Fe y Entre Ríos.
La GEA estima preliminarmente que entre 30.000 y 80.000 hectáreas de trigo de la región núcleo podrían haber sido alcanzadas. El nivel de daño todavía está siendo evaluado y existe una gran variabilidad entre lotes: mientras algunos presentan daños prácticamente totales, otros registraron afectaciones leves y conservan posibilidades de recuperación. El fenómeno alcanzó localidades como Bell Ville, Marcos Juárez, Leones, Montes de Oca, Las Rosas, Monje, Gálvez y San Genaro, además de sectores de Entre Ríos. Los técnicos de Marcos Juárez advirtieron que el área afectada podría ser extensa y que el hecho de que parte de los trigos ya se encuentre en encañazón aumenta la vulnerabilidad. El informe atribuye la intensidad del evento a un choque térmico mayor al esperado entre masas de aire, particularmente en las capas altas de la atmósfera.
El agua vuelve a ser una variable decisiva
El panorama hídrico tampoco es uniforme. Durante la semana del 20 al 26 de agosto no se registraron precipitaciones en la zona GEA. Las reservas se mantienen entre escasas y regulares en el centro y oeste, mientras que el sudeste conserva mejores condiciones.
Según el informe, para los próximos 15 días se necesitan entre 20 y 60 milímetros en el centro de la región GEA para recomponer las reservas hasta niveles adecuados. En el oeste, el requerimiento asciende a entre 80 y 100 milímetros, debido al deterioro de la humedad disponible. La situación es particularmente relevante para Córdoba, Santiago del Estero y el oeste de Chaco, donde las reservas comienzan a mostrar signos de escasez o principios de sequía. Para los próximos días, el pronóstico anticipa una ventana de estabilidad hasta la tarde o noche del domingo 30 de agosto, cuando podrían producirse chaparrones aislados e intermitentes que continuarían hasta la noche del lunes 31. Luego se espera una mejora de las condiciones.
En este contexto, el campo enfrenta una campaña en la que el calendario, el agua y el manejo tecnológico están cada vez más entrelazados. El maíz busca adelantarse para aprovechar las condiciones que podría traer el "Niño", mientras el trigo intenta sostener su elevado potencial productivo en una primavera que, por ahora, combina buenas reservas en buena parte de la región con riesgos crecientes de eventos extremos.
