La cosecha de maíz 2025/26 cerró con una producción récord de 64 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La entidad dio por finalizada la recolección, aunque aún quedan algunos lotes pendientes en el centro y sur de Buenos Aires que no modificarían la estimación nacional.
El volumen superó en 8,5 millones de toneladas el máximo de la campaña 2018/19, una mejora de aproximadamente el 15,3%. En paralelo, la siembra del ciclo 2026/27 alcanzó el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, tras avanzar 5,1 puntos porcentuales durante la última semana.
En el Centro-Norte de Santa Fe, los primeros planteos maiceros emergen lentamente por las bajas temperaturas del suelo, aunque de manera homogénea. En paralelo, el oeste bonaerense registró un importante progreso de las tareas durante los últimos días.
A su vez, la siembra de girasol también avanzó y alcanzó el 32,9% de las 3,1 millones de hectáreas previstas, tras sumar 1,5 puntos porcentuales. Ese ritmo representa un adelanto de alrededor de diez puntos frente al promedio histórico y al de las últimas cinco campañas.
Las precipitaciones de la semana mejoraron la disponibilidad de agua, que venía disminuyendo después de varias semanas sin lluvias de magnitud. Con esa recuperación, se espera una aceleración de las labores en sectores del centro del área agrícola y una mejora del estado de los cultivos en el NEA, donde transitan entre expansión foliar y botón floral.
En cambio, en el Centro-Norte santafesino la oleaginosa permanece en etapas vegetativas por efecto de las bajas temperaturas. Allí se reportaron daños por orugas, aunque hasta el momento no fue necesario resembrar.
El trigo entre buenas señales y heladas
Las primeras pruebas de cosecha de trigo comenzaron en el norte del país con rendimientos superiores al promedio histórico. Además, el 34% del cereal ya transita desde espigazón en adelante, principalmente en el centro y norte del área agrícola, donde las expectativas de los colaboradores son alentadoras.
Las lluvias también favorecieron al cultivo, ya que la proporción del área en condición Buena/Excelente aumentó ocho puntos porcentuales. Sin embargo, los rindes esperados dependerán de que no se presenten condiciones adversas durante el llenado de granos, mientras continúa la evaluación de las pérdidas ocasionadas por las heladas de tres semanas atrás en zonas del centro agrícola.
Por su parte, la cebada mantiene un panorama general favorable, con el 94% de la superficie en estado Normal/Bueno y el 92 % con humedad Adecuada/Óptima. En el oeste y centro bonaerense predominan los lotes en encañazón y comienzan a aparecer los primeros en espigazón. Allí se revisan daños puntuales por frío y se sigue la disponibilidad de agua hacia el oeste; en los núcleos del sur continúan los controles de mancha en red y otras enfermedades foliares.
De esta manera, el récord maicero deja un balance productivo destacado para la campaña que termina. En lo que resta, las lluvias mejoraron las condiciones para la siembra y reforzaron las expectativas del trigo, aunque todavía quedan por definir el alcance de los daños por heladas y la respuesta de los cultivos durante las próximas etapas.
