Mientras crece el debate sobre la reforma de la Ley de Tierras, especialmente por los cambios propuestos en el régimen de compra de campos por parte de extranjeros, el Gobierno dio una señal de avance político para intentar destrabar el proyecto que se debatirá en el Senado el próximo 6 de agosto. La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, mantuvo una reunión de casi dos horas con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, para acordar la redacción definitiva del proyecto denominado de inviolabilidad de la propiedad privada. Del encuentro también participaron el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; y asesores de los senadores Agustín Coto y Nadia Márquez, quienes encabezaron el trabajo en las comisiones legislativas.
Acuerdo tras las diferencias
La iniciativa debía tratarse la semana pasada en el recinto, pero su debate fue postergado luego de que Sturzenegger manifestara objeciones a las modificaciones incorporadas durante la negociación con bloques aliados. El principal punto de discusión fue la facultad que tendrían las provincias para establecer el régimen jurídico aplicable a la venta de tierras rurales a extranjeros, una modificación impulsada para contemplar las particularidades de cada jurisdicción, especialmente en zonas de frontera. Según explicó Bullrich, esas diferencias fueron superadas durante la reunión y el Gobierno respaldará el texto consensuado. "Le explicamos las razones de los cambios que habíamos acordado con los senadores y cuál es el dictamen. Estuvieron de acuerdo, así que vamos el 6 de agosto con el dictamen que habíamos acordado con nuestros aliados", sostuvo la legisladora. La senadora agregó que las modificaciones responden a una visión federal sobre el uso de la tierra y buscan otorgar mayor participación a las provincias en decisiones vinculadas con proyectos estratégicos.
El principal punto de discusión fue la facultad que tendrían las provincias para establecer el régimen jurídico aplicable a la venta de tierras rurales a extranjeros
El debate sobre la soberanía
Uno de los aspectos más cuestionados por sectores de la oposición y por distintos referentes políticos es la flexibilización de las restricciones para la adquisición de tierras por parte de ciudadanos o empresas extranjeras. Frente a esas críticas, Bullrich rechazó que la reforma comprometa la soberanía nacional. "La soberanía es un concepto de protección de una nación; un pedazo de tierra es simplemente un título dominial. La tierra tiene un valor productivo, mientras que la soberanía pasa por la defensa de los intereses estratégicos del país", afirmó. También recordó que el artículo 20 de la Constitución Nacional garantiza a los extranjeros los mismos derechos civiles que a los ciudadanos argentinos, siempre bajo la legislación vigente.
Un proyecto con impacto en el sector agropecuario
Además de modificar la Ley de Tierras Rurales, el proyecto impulsa reformas en otras normas vinculadas a la actividad productiva y a la propiedad privada. Entre ellas se incluyen cambios en la Ley de Expropiaciones, el régimen de desalojos, la Ley de Manejo del Fuego y el Registro de la Propiedad Inmueble. En cambio, el capítulo referido al Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP) quedó fuera del proyecto desde el inicio de la discusión parlamentaria. Si el oficialismo logra reunir los apoyos necesarios, la iniciativa volverá al recinto del Senado el 6 de agosto, en una sesión que será seguida de cerca por el sector agropecuario, ya que podría introducir modificaciones relevantes en el régimen de propiedad y comercialización de las tierras rurales en la Argentina.
Entre ellas se incluyen cambios en la Ley de Expropiaciones, el régimen de desalojos, la Ley de Manejo del Fuego y el Registro de la Propiedad Inmueble.
