La medición del INDEC mostró un escenario prácticamente estable, con ocho de los quince sectores en alza y otros siete en descenso. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 4,6% respecto de igual período de 2025 y registró la mayor incidencia favorable sobre el indicador general.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) volvió a perder fuerza luego de haber aumentado 1,7% interanual en abril y en la serie desestacionalizada acumuló su segunda baja consecutiva, tras caer 1,5% en el cuarto mes del año. En contraste, el componente tendencia-ciclo mejoró 0,2% respecto del registro previo, ya que entre enero y mayo, el nivel de producción y servicios acumuló una expansión de 1,7% frente al mismo tramo del ciclo anterior.
El campo lideró el aporte positivo
Aunque no fue el rubro que más creció, el conjunto agropecuario tuvo la mayor incidencia favorable debido a su peso dentro de la estructura productiva. Su incremento de 4,6% sumó 0,64 puntos porcentuales a la comparación anual.
El segundo aporte más relevante provino de Explotación de minas y canteras que se expandió 15,7%, el mayor aumento entre las ramas relevadas, y añadió 0,60 puntos porcentuales. En conjunto, ambas áreas contribuyeron con 1,2 puntos al desempeño del EMAE.
También se destacaron Electricidad, gas y agua, con un avance de 8%; Construcción, con 1,9%; Intermediación financiera, con 1,5%; y Servicios sociales y de salud, con 0,8%. Sin embargo, su evolución favorable fue prácticamente neutralizada por las caídas de la Industria manufacturera y el Comercio mayorista, minorista y reparaciones. El primero se contrajo 5,6% y restó 0,77 puntos porcentuales, mientras que el segundo disminuyó 4,3% y descontó otros 0,51 puntos.
La mayor retracción se registró en la actividad pesquera, con un desplome de 29,3%, aunque su menor peso relativo limitó su incidencia negativa a 0,08 puntos. Junto con las dos ramas anteriores, recortó 1,4 puntos porcentuales al índice.
Los datos registrados por INDEC reflejaron una economía sin una dirección definida, en la que el dinamismo del sector agropecuario, la minería y la energía compensó el deterioro fabril y comercial. En este contexto, el aporte del campo resultó nuevamente decisivo para que la comparación interanual permaneciera levemente por encima de cero.
Fuente: INDEC
