A pocas semanas del inicio del cuarto mandato de Nicolás Pino al frente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), surgieron fuertes cuestionamientos internos respecto de sus primeras decisiones de gestión. Desde un sector de la entidad denunciaron un "peligroso avance" sobre la institucionalidad interna de la Sociedad Rural y sobre la representación de otras organizaciones del sector agropecuario. Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado con la elección interna realizada el 9 de septiembre, cuyos resultados en Entre Ríos no acompañaron la continuidad de Pino al frente de la entidad. Según la posición expresada, la provincia fue la única que votó en contra de su cuarto mandato y mantuvo una postura de renovación institucional y autonomía respecto de la política partidaria.
El sector crítico sostiene que la conducción nacional desconoció, en los hechos, el resultado de esa elección al impedir que los directores entrerrianos electos, Mariano Berisso y Mayda Spiazzi, pudieran conformar su propio equipo de trabajo. En la primera reunión de Comisión Directiva posterior a la elección, Pino habría impuesto otros nombres para integrar ese equipo, en reemplazo de los propuestos por los representantes entrerrianos. Para quienes cuestionan la decisión, se trata de un hecho "sin precedentes" que, según afirman, desconoce el mandato surgido del voto de los socios y supone una intervención de la conducción nacional sobre la representación provincial.
En la primera reunión de Comisión Directiva posterior a la elección, Pino habría impuesto otros nombres para integrar ese equipo, en reemplazo de los propuestos por los representantes entrerrianos
Cuestionamientos por el vínculo con las rurales entrerrianas
El conflicto también se trasladó al vínculo entre la SRA y otras entidades de representación gremial del campo. Según la denuncia difundida, Pino envió una carta a las 20 sociedades rurales de Entre Ríos nucleadas en la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), entidad de base de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). En la misiva, la SRA manifestó su intención de "reafirmar y fortalecer el vínculo institucional" y puso a disposición su estructura para atender consultas, acompañar iniciativas locales y realizar un seguimiento de las actividades de las entidades. El sector que cuestiona a Pino considera que esta iniciativa genera una "superposición de roles" y pone en discusión el respeto por la representación de las entidades que integran la Mesa de Enlace. La misma comunicación habría sido enviada también a sociedades rurales confederadas de otras provincias.
Tensión en Gualeguaychú
Otro de los puntos señalados es la decisión de realizar el próximo 6 de octubre una reunión ampliada de la Comisión Directiva de la SRA en la Sociedad Rural de Gualeguaychú. La elección de esa sede adquiere especial relevancia dentro de la disputa institucional, debido a que a esa entidad pertenecen José Colombatto, vicepresidente primero de CRA, y Sergio Dalcol, presidente de FARER. Desde el sector crítico interpretan la convocatoria como un "abierto desafío" a una entidad colega en materia de representación gremial.
Advertencia!
A partir de estas situaciones, el espacio Renovación con Unidad manifestó su preocupación por lo que considera un proceso de debilitamiento institucional dentro de la Sociedad Rural Argentina y en el entramado de entidades que representan al sector agropecuario. "Buscan silenciar otras voces e imponer una sola voz en representación del campo argentino", advirtieron. El conflicto abre así una nueva discusión dentro del movimiento ruralista sobre los límites de la representación institucional, el rol de las entidades que integran la Mesa de Enlace y la relación entre las conducciones nacionales y las organizaciones provinciales.
"Buscan silenciar otras voces e imponer una sola voz en representación del campo argentino", advirtieron.
