La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca autorizó la comercialización de Evolve Evergreen, una cepa genéticamente modificada de Saccharomyces cerevisiae destinada a la elaboración del biocombustible. La aprobación fue solicitada por la empresa fabricante de levaduras SAF Argentina y quedó formalizada mediante la Resolución 171/2026.
La innovación fue diseñada para intervenir en la transformación de biomasa basada en féculas. Su incorporación apunta a favorecer el aprovechamiento de los azúcares fermentables y, de ese modo, elevar el desempeño de las plantas habilitadas.
Antes de otorgar el permiso, la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) evaluó las características del microorganismo y su comportamiento en las condiciones de uso declaradas. De esta manera, el organismo concluyó que la variante no representa un riesgo adicional para el agroecosistema respecto de su contraparte no modificada, siempre que sea empleada en establecimientos autorizados para la producción industrial de etanol.
La evaluación formó parte del procedimiento establecido para habilitar organismos genéticamente modificados de uso agropecuario y agroindustrial. A su vez, durante el mes de marzo, el proyecto de decisión había sido sometido durante 30 días a una convocatoria pública para recibir comentarios técnicos no vinculantes.
Aptitud de los subproductos y resguardo comercial
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) también analizó la levadura inactivada presente en los granos secos de destilería con solubles, conocidos como DDGS, obtenidos como resultado de la elaboración de bioetanol. Tras esa instancia, determinó que el material era apto para la alimentación animal bajo las condiciones examinadas.
Por su parte, la Dirección de Políticas de Mercados emitió un dictamen favorable y no detectó riesgos para el flujo comercial externo derivados de la habilitación. Desde 2026, esa dependencia tiene a su cargo el análisis de los posibles efectos comerciales de los OGM empleados en actividades agroindustriales.
Sin embargo, la empresa solicitante deberá informar de inmediato cualquier nuevo antecedente científico o técnico que pueda afectar las conclusiones que respaldaron la medida. Y si surgieran datos que invalidaran los dictámenes originales, la autoridad competente podrá dejar sin efecto la aprobación.
La llegada de esta tecnología amplía las alternativas disponibles para una cadena que agrega valor a los granos mediante su transformación en energía y genera, al mismo tiempo, derivados destinados a la nutrición animal. No obstante, su aporte se definirá en las fábricas, donde deberá demostrar su capacidad para convertir la innovación biotecnológica en una mejora productiva.
