19/05/2017-Perspectivas
Esperan más trigo y maíz para la nueva campaña en la región núcleo
La superficie de gramíneas crecerá en el próximo ciclo, los buenos resultados en maíz de este ciclo son algunos de los argumentos.

La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anticipó que en la próxima campaña 2017-2018, que de hecho ya empezó en algunas regiones del país, estará marcada por un aumento de la superficie implantada con maíz y trigo.

"Ya se habla, tranqueras adentro, de la nueva campaña: si las condiciones económicas van a favor, la superficie de gramíneas crecerá la próxima campaña en la zona núcleo. Napas, temor a un nuevo ciclo húmedo, malezas resistentes y excelentes resultados del trigo y maíz de este ciclo son algunos de los argumentos", indicaron los analistas de GEA.

La región núcleo no solo mantendría las rotaciones de gramíneas, sino que la tendencia será a sumar más área con trigo y maíz, consideraron.

Alientan tambiÚn "los súper rindes de la cosecha 2016-2017: en maíz Facundo Quiroga (Buenos Aires) e Idiazábal (Córdoba) registraron máximos por encima de los 14.000 kilos por hectárea".

"En Marcos Juárez (Córdoba), el 10% cosechado de soja se posicionó con un promedio de 4.500 kilos por hectárea", añadieron.

Pero lo concreto es que en el ciclo 2017-2018 que ha comenzado "las gramíneas llegaron para quedarse. Muchos argumentos técnicos se suman a las posibilidades económicas para volver a rotar este año con gramíneas. Es más, la superficie de trigo y maíz tenderán a crecer en la próxima campaña".

"Los productores están tomando a la cobertura y la rotación de cultivos como los mejores aliados para enfrentar los períodos húmedos y dar una pelea más eficaz y con menores costos al gran avance de malezas resistentes", analizaron en GEA.

En Pergamino (Buenos Aires), por ejemplo, la presencia de la maleza yuyo colorado se ha generalizado; el 2016 fue el año de quiebre, la soja cedió un área importante al maíz y al doble cultivo trigo-soja.

"La relación soja/gramíneas volvería a estrecharse en favor de un sistema productivo más sustentable. Esta tendencia permitiría aumentar la utilización de agua por los cultivos, acompañando los mayores regímenes pluviométricos que se viene dando en los últimos años", expresaron los técnicos.

Mientras que "la cosecha de soja todavía en la línea de largada. La mayor parte del cultivo de la oleaginosa todavía sigue en pie en el campo, sólo algunos pocos cuadros ya arrancaron la cosecha", después de las lluvias, señalaron.

Los rendimientos en soja de segunda van desde los 1.500 a los 4.000 kilos por hectárea, el abanico se debe a que las distintas fechas de siembra y los excesos hídricos ocasionan una diversidad de rendimientos.

En aquellos lugares donde se sembró antes, el cultivo van a rendir bien, sin embargo los cuadros que han quedado bajo agua durante la época de tormentas son los que exhibirán los menores rendimientos.

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